Y el río vive; más que buenas sensaciones

Que sí, que lo importante es estar pescando. Pero no nos engañemos, si prendes un pez mucho mejor, y si son más, pues mucho mejor. Lo mismo se dice de otras actividades, deportes, aficiones. Frases célebres como “lo importante es participar” y otras suelen salir en muchas conversaciones cuando las cosas parecen no salir como uno quisiera. Y así, más o menos con esos pensamientos, íbamos recorriendo el río en busca de nuestros escurridiz@s amig@s.

El río con buen caudal, buena temperatura a pesar de ser principios de temporada. Al fondo nubes cargadas de nieve y agua, lagrimas del cielo que caen para seguir fertilizando los campos. Pero los peces no querían saber nada de nosotros, o nosotros no sabíamos  darles lo que querían, es lo hermoso de estar pescando peces salvajes.

He de aclarar que Pere se dedico a escudriñar los fondos y zonas querenciosas con sus perdigones mágicos y sus suculentas ninfas. Lances casi imposibles, derivas perfectas. Yo me dije “solo a seca y que Santa Fario me regale lo que considere”. La verdad es que tenía esperanza, no tardaron en verse eclosiones de bétidos y pardones, entre otros seres alados vivientes, pero nada, ellas seguían sin enseñar la aleta y mucho menos el opérculo.

El principal objetivo del día era localizar más posturas, más sitios calientes con los cuales planificar buenas sesiones guiadas, buenas jornadas de pesca. Así que no dudamos en andar, sondear, ir a cada punto que teníamos planificado. Y fue en el último tramo cuando pude ver de forma clara y nítida una cebada. Llegar hasta el punto si parar de mirar la ultima emergencia de ser vivo casi me cuesta un buen chapuzón, pero conseguí equilibrar el cuerpo para justo volver a ver otra ceba. Ya taquicárdico perdido empecé a preparar la vara de las alegrías, vamos, la caña. Coloqué una efémera recién salida del horno. Lance, deriva en el radio de acción caliente y ¡¡¡zaaaasssss!!! linea tensa. Una bonita trucha mediterránea, dura, fuerte a pesar del tamaño la cual puso la resistencia que todo pescador desea. Foto y al agua.

Ferran 2

Pero faltaba que Pere procediese, y no tardo, primero con una trucha de las que decimos “correctas”. Pero luego llego la explosión del río. Un lance genial para acto seguido ver saltar una trucha aguas arriba con una violencia que hacía tiempo que no veía. Luego gran carrera aguas abajo, sacando hilo del carrete y haciendo que Pere tuviera que hacer de Carl Lewis aguas abajo. Una gran pelea, hermosa pelea. Al final foto, suelta y un hasta otro día.

Pere 3

Pere 2

Encontramos un río vivo, que nos llenó de buenas sensaciones. Una sesión de investigación, pesca y sobretodo y como siempre, una jornada envuelta de grandes momentos. Ahora toca seguir escudriñando los ríos, localizar sus tesoros, tocarlos si es posible.

Un saludo y por supuetso, muy buena pesca amig@s…!!!

2 Respuestas a “Y el río vive; más que buenas sensaciones

  1. ves a saber tu, puede que así fuere. La verdad es que no me puse a mirar si lo eran, pero como mínimo eran “residentes en la misma población” jejeje

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